miércoles, 28 de enero de 2009

Les contare un secreto…



…ando totalmente cabizbaja y el secreto es, que es, porque tengo miedo.
Si, yo la luchadora, protestona y defensora de todas las injusticias y hasta de los pleitos sin causa, tengo miedo.
Es que no dejan de pasar noticias trágicas, sobre muertes injustas de jóvenes y niños. Si no los matan bandas callejeras, por equivocación o no, desaparecen en manos de algún enfermo demente que ya antes han sido condenados y lo sueltan después de 10 meses o directamente no los mandan a la cárcel, como al asesino de Mary Luz. Pero principalmente se escucha más que nunca noticias sobre la violencia entre los jóvenes, fuera y dentro de los centros escolares. Y yo vivo en un martirio, ya que dos por tres a mi pequeña de 13 años la amenazada, de que le van a pegar. Siempre con excusas tontas como, que me miraste un poco de más o me han dicho que te gusta mi novio o me dijeron que andas diciendo por ahí que soy una puta, etc… Mi niña es muy extrovertida, guapa…


Mi niña adorada

…y normalmente es muy coqueta y por lo visto de alguna manera, molesta mucho a otras chicas que piensan que va de chula o de pija. Es por ella que siento miedo. Nunca se realmente hasta que punto, las amenazas pueden ser peligrosas o no. En varias ocasiones he contactado a la directora y al tutor en el instituto y por un momento cesan las amenazas, pero siempre vuelven a la carga sino los mismos, otros. En otras ocasiones, mi niña me a dicho “no hagas nada mami, porque sino será peor, se ensañaran más conmigo”
Ya no se que hacer, ¿debería decirle que no sea tan coqueta, que sea mas calladita y que haga todo lo posible para pasar desapercibida? No creo que sea justo trasmitirles mis miedos y no creo que ella pueda ser feliz, si yo le digo que actúe de otra forma, frustrándola y anulándole así su personalidad. Tampoco es factible que logre que ella sea diferente, cada cual es, como es. Ni si quiera estoy totalmente convencida, de que esa
sea realmente la razón de las amenazas. Quizás no hay ninguna razón real, detrás de esta clase de violencia y cualquier excusa sirve para que empiece. No quiero sonar como una madre engreída, para mi todos los jóvenes son divinos y se que para cada padre su hijo siempre es maravilloso y mi preocupación es por todos y cada uno de ellos también.

No puedo entender la violencia de los jóvenes. Ya que cada uno de ellos tiene hipotéticamente una madre, hermanos, abuelos y demás seres que los adoran y que morirían de dolor si algo les pasara. ¿Entonces, como pueden dañar a otro ser? ¿Por qué esa falta enorme de empatía? ¿Será que estos jóvenes, no reciben educación y amor en casa? ¿O será un problema del estado psíquico basado en el desorden hormonal, típico de la pubertad?

De lo único que si estoy segura, es que todos tenemos una responsabilidad. Tenemos que hablar más a menudo con nuestros hijos sobre estos temas. Pedir que en los centros escolares, con más frecuencia les den charlas sobre estos temas, mostrándoles ejemplos reales del pasado, para que puedan ver el dolor que se puede ocasionar. Informarles de las consecuencias, tanto sentimentales, como legales de esos hechos. Hacerles ver que por una pavada, uno le puede arruinar o arruinarse la vida. Concienciarlos de que no es una película, que es real, que el ser humano es muy frágil y principalmente que por muy tonto, creído, feo, malo, gordo, flaco, alto, guapo o raro que sea un ser humano, tiene derecho a vivir y que siempre detrás de ese ser hay alguien que lo adora y que también sufrirá su dolor. Yo así se lo explico siempre a mis hijos, para
que ellos tampoco dañen a nadie.

Muchas veces cuando miro a mi niña, siento un amor tan tierno y profundo y la veo tan hermosa, que me destroza el miedo a no volver a verle o que alguien pudiera hacerle daño. Se que hay peligros en todas partes y muchos de ellos no se pueden evitar y que no podemos vivir temiéndole a todo. Pero la violencia juvenil es un peligro tan injustamente innecesario, que es por eso que más me toca. Por eso con esta entrada, demando esta violencia juvenil. Mi corazón, mi pensamiento y toda mi fuerza, están con todos esos padres a los cuales, de una forma u otra les han lastimado o arrebatado de su lado a sus hijos.

Gracias por leerme, ahora ya me siento mas tranquila, porque se que ustedes no me van a fallar. Se que ustedes ya lo hacían antes, de hablar con sus hijos de estos temas, pero también se que después de leer mi entrada se lo volverán a recordar y es que de eso se trata, regar, regar y regar, que algún día florecerá!

Bueno les dejo, porque me tengo que ir a regar a mi niña…

6 comentarios:

€_r_i_K dijo...

La realidad, es su juventud, y nada puedes hacer....Bueno algo sí, mantener siempre el dialogo con ella...
La vida se encarga, y no podemos ponerla en una burbuja...
Y menos aún, decirla que deje de ser de tal o cuál forma.....

La edad de tu hija la tuve en uno de los barrios más conflictivos de Madrid, muchos de mis amigos y amigas tropezaron y no levantaron cabeza, otros están muertos....
Deja que sea única, y el miedo como libre que es, deberás asumirlo...
Sigue regando, pero, como dije una vez, regar es a la flores, no somos jardineros de vidas....

Salu2sss, cuidaté_cuidalá....

estela dijo...

En esta situación tan dificil, no sabría que decirte, porque yo no sabria que hacer. lamento tanto todo lo que debeis estar pasando que solo me queda decirte que ella no es la que tiene que cambiar, sino ser quien es y orgullecerse de ello, llevar la cabeza bien alta e intentar no dejarse intimidar por ellas (aunque sé que esto es dificilísimo). deseo de corazón que todo esto pase, y que esas cobardes se traguen su envidia.

Un beso a las dos.

Fernando Manero dijo...

Tu hija es preciosa, y la intuyo fuerte, convencida de lo que quiere, sólida para enfrentarse a los problemas, inteligente para comprenderlos, dispuesta a que nadie transgreda su libertad y sus derechos. Lo importante es hablar, pero no en exceso. Hablar cuando se necesita, cuando se busca el consejo, cuando se comunica una esperanza. Asi no la decepcionarás y ella siempre se sentira confortada con tu presencia.

El Loco dijo...

Pues como profe te digo, que en la mayoría de los casos de violencia escolar, el agresor tiene casi siempre los mismos parámetros: hogar desestructurado, carencias afectivas graves o poca relación paterno filial.
¿Por qué lo hacen? Principalmente para llamar la atención y que se fijen en ellos. ¡Con lo fácil que es hablar con el tutor de sus problemas! Pero claro, hacerlo sería mostrar un signo de flaqueza.
Solo te digo que tengas paciencia, que confies en tu hija (preciosa por cierto), y verás como esto acabará.

Un besazo.

copo dijo...

No puedo ni imaginarme la angustia que estas pasando. A falta de palabras inteligentes que decirte, deseo, de todo corazon, que tu preciosa nina nunca salga lastimada. Es inteligente y sabra sortear a la gente que le quiera hacer mal...
Unn abrazo fuerte

Anónimo dijo...

gracias por siempre entendernos;